Journalist Jesus de Andres of Neuva Alcarria visits the critically recognised exhibition Renciendo

 
 

Hamilton en Budia

ORIGINAL ARTICLE & ENGLISH TRANSLATION BELOW.....

El artista británico Alexander James Hamilton presenta una colección de fotografías y esculturas que por sí mismas merecen sobradamente la pena visitar. Se clausura este domingo, 20 de septiembre.


Durante dos meses, desde el pasado 17 de julio, la localidad de Budia, en la Alcarria más profunda, ha sido anfitriona de una de las exposiciones más originales, espectaculares y de enorme calidad que se recuerdan en Guadalajara. El artista británico Alexander James Hamilton ha presentado una colección de fotografías y esculturas que por sí mismas merecen sobradamente la pena visitar, pero con el valor añadido de la reflexión sobre el porvenir del planeta y el problema de la contaminación en la que se integran y el continente de dicha exposición, nada más y nada menos que las ruinas del convento carmelita ubicado en dicha villa alcarreña. A lo largo de meses, en largas jornadas de trabajo, Hamilton limpió de basura y vegetación el interior de la iglesia barroca, que conserva sus muros y arcos con dignidad -no así su tejado, quedando abierta al cielo-, sacó toneladas de escombros, echó un nuevo suelo de zahorra y diseñó un sistema de iluminación para sus obras. Meses de trabajo que culminaron en la inauguración de un espacio expositor que las distintas administraciones (da igual el nivel territorial) debieran mantener en el futuro.

La obra de Hamilton es una reflexión sobre el agotamiento del planeta, sobre los problemas ambientales a los que nos enfrentamos y sobre la contaminación y su reverso el reciclaje. Presenta fotografías analógicas impresas en placas de aluminio que cubren las paredes ruinosas del templo contrastando unas y otras en perfecta armonía. En ellas, predominan los colores cálidos sobre los que se muestran residuos recogidos del mar (trozos de vallas metálicas, redes, restos de vegetación…), en rojos y naranjas que destacan sobre los ocres muros. Entre sus esculturas encontramos clavos de una crucifixión en aluminio reciclado y fundido con arena, lingotes también de aluminio con textos para la meditación o unidos formando una inmensa cruz a modo de sobrio retablo. Reutilizar y reciclar es el lema de este artista que ha utilizado latas de bebidas recogidas en el mismo Budia para desarrollar su obra. De hecho, el título de la exposición es “Renaciendo”, porque renace el material que se reutiliza, porque ha renacido un convento del siglo XVIII que se daba por perdido, porque sólo desde la reflexión sobre nuestro porvenir podremos renacer como sociedad.

Alexander James Hamilton ha dedicado miles de horas de su trabajo y la mayor parte de él quedará para la comunidad como cesión altruista del artista al pueblo en el que ha residido en los dos últimos años. Qué menos que alguna institución incorpore alguna de sus obras a sus colecciones. O que aprovechen ustedes los pocos días que restan hasta su cierre (el próximo domingo 20 de septiembre a las 23:00 horas) para visitarlo. No les defraudarán, al contrario, ni el continente ni el contenido. Aún están a tiempo.

 

Hamilton in Budia

British artist Alexander James Hamilton presents a collection of photographs and sculptures that in themselves are well worth visiting. It closes this Sunday, September 20.


For two months, since last July 17, the town of Budia, in the deepest Alcarria, has hosted one of the most original, spectacular and high-quality exhibitions that are remembered in Guadalajara. The British artist Alexander James Hamilton has presented a collection of photographs and sculptures that by themselves are well worth visiting, but with the added value of reflecting on the future of the planet and the problem of pollution in which they are integrated and the continent of said exhibition, nothing more and nothing less than the ruins of the Carmelite convent located in said Alcarreña town. Over months, in long hours of work, Hamilton cleaned the interior of the Baroque church of garbage and vegetation, which preserves its walls and arches with dignity - not its roof, remaining open to the sky-, he removed tons of rubble, laid a new gravel floor and designed a lighting system for his works. Months of work that culminated in the inauguration of an exhibitor space that the different administrations (regardless of the territorial level) should maintain in the future.

Hamilton's work is a reflection on the depletion of the planet, on the environmental problems we face and on pollution and its reverse recycling. It presents analog photographs printed on aluminum plates that cover the dilapidated walls of the temple, contrasting one and the other in perfect harmony. In them, warm colors predominate on which waste collected from the sea is shown (pieces of metal fences, nets, remains of vegetation ...), in reds and oranges that stand out on the ocher walls. Among her sculptures we find nails of a crucifixion in recycled aluminum and melted with sand, aluminum ingots also with texts for meditation or joined to form an immense cross as a sober altarpiece. Reuse and recycle is the motto of this artist who has used beverage cans collected in Budia itself to develop his work. In fact, the title of the exhibition is "Reborn", because the material that is reused is reborn, because an 18th century convent that was considered lost has been reborn, because only by reflecting on our future can we be reborn as a society.

Alexander James Hamilton has dedicated thousands of hours of his work and most of it will remain for the community as an altruistic transfer from the artist to the town where he has resided in the last two years. What less that some institution incorporates some of his works to its collections. Or that you take advantage of the few days that remain until its closing (next Sunday, September 20 at 11:00 pm) to visit it. On the contrary, neither the container nor the content will disappoint you. They are still on time.